martes, 18 de mayo de 2010

El problema del Sernac Financiero



La expresión “Sernac Financiero” nació en el primer debate presidencial, como respuesta del entonces candidato Sebastián Piñera ante la pregunta “¿Qué reformas haría usted al sistema financiero para lograr mayor justicia, equilibrio y equidad?”. Dicha pregunta fue precedida de una ácida crítica a los bancos, resaltando la falta de acceso al crédito y los altos intereses y comisiones, y el contraste de las utilidades bancarias versus las ganancias de los depositantes. El candidato agregó que el objetivo para crear dicha institución sería para que “no se cometan tantos abusos que muchas veces quedan totalmente impunes”.

La idea ha ido ganando fuerza. Es así como el ministro de Hacienda la incluyó dentro de los siete pilares de la agenda de Mercado de Capitales Bicentenario. Según el anteproyecto, el Sernac Financiero operaría como una unidad especializada de la actual institución homónima, cuyo rol principal será el de fiscalizar a las instituciones que otorgan créditos y seguros en lo referente a su funcionamiento y relación con sus clientes.

Hasta el 30 de junio se pueden hacer propuestas al proyecto, el que seguro tendrá alguna mención en el discurso del 21 de mayo. La principal debilidad de éste es el peligro que esta nueva institución, que no tendrá facultades sancionatorias ni regulatorias, se centre en solucionar problemas “puntuales”, tales como cobros indebidos (actualmente un 25% de los reclamos), vulneraciones a los contratos (24% de los problemas actuales) o el poco interés de parte de las instituciones para resolver los problemas. Eso ocurriría porque se estaría atacando los efectos de un actuar y no sus causas: la falta de competencia. ¿Un cuento de nunca acabar?

¿Qué haría este nuevo Sernac Financiero al constatar, por ejemplo, que la tasa relevante que pagan muchos consumidores en sus créditos, al incluir todos los gastos asociados a éste, sobrepasa con creces la Tasa Máxima Convencional? Aquí sí que hay trabajo por hacer. Y el primero de ellos es obligar a todas las instituciones a informar públicamente la tasa efectiva anual –todo incluido- de cualquier crédito que coticen o coloquen, similar al Annual Percentage Rate (APR) informado en Estados Unidos e Inglaterra. Así, se tendría un indicador uniforme, simple, claro y fácil de entender y comparar, y que, dicho sea de paso, reemplazaría a todos los actuales estudios que se hacen típicamente en marzo y diciembre, que tienen el error conceptual de comparar cuotas o peor aún, señalar que el costo total del crédito es la sumatoria lineal de aquéllas.

La transferencia unilateral de riqueza que hoy está ocurriendo en el sector crediticio es mucho mayor que la que existe producto de la diferencia que han tenido clientes con proveedor por unas laminitas de un álbum de fútbol, que mucha bulla y portadas ha tenido. Como para definir prioridades…

lunes, 10 de mayo de 2010

Responsabilidad Social Ciudadana


La Universidad de Talca es la principal casa de estudios de la VII región. La mayoría de sus 7 mil alumnos proviene de Talca, Curicó, Linares, Constitución y varias comunas rurales de la misma región. 8 de cada 10 alumnos son la primera generación de su familia que llega a la universidad y el 57% pertenece a familias cuyo ingreso autónomo no supera los $200.000 al mes.

El terremoto del 27F no sólo afectó la infraestructura de la universidad, la que tuvo, al igual que otras casas de estudios, que posponer el ingreso a clases. También hubo un efecto adverso, como es de suponer, en muchas familias de los alumnos. La incertidumbre, por lo tanto, era doble. ¿Podrían los alumnos superar sus propios problemas y empezar el semestre otoño 2010? Un catastro realizado por la Facultad de Ciencias Empresariales (FACE) de la universidad muestra que un 10% de los alumnos dijo tener dificultades de importancia tras el 27F, que van desde daño importante a la vivienda, destrucción total, pérdida de empleo y hasta pérdida de seres queridos. Pero para sorpresa de las mismas autoridades académicas, y tal vez como una señal de querer doblarle la mano al destino, un porcentaje importante de alumnos no congeló el semestre.

Una iniciativa por parte de unos colegas de la FACE apunta a “apadrinar” en forma voluntaria a un alumno con problemas descritos en el párrafo anterior. La invitación se hizo extensiva a todos los profesores, exalumnos y alumnos de postgrado, y aún está en proceso de captar voluntarios. Excelente idea, y ojala logre los objetivos propuestos.

En el mundo de los negocios, desde hace un buen tiempo, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se ha establecido fuertemente como tema relevante. Varias entidades se han dado cuenta que la estrategia de largo plazo que maximiza el valor de la compañía es aquella que logra conjugar su lícito objetivo de maximización de riqueza con una contribución activa, más allá de la ley, al mejoramiento social, económico y ambiental.

¿Qué hay de las personas? Cierto premio Nobel dijo que si toda la ciencia económica se tuviera que resumir en una sola palabra, ésta sería “incentivos”. Pero, ¿qué incentivos pudiera tener alguien al aceptar un impuesto voluntario, que por definición le disminuye su nivel de bienestar? La respuesta, que escapa al análisis material, apunta a la responsabilidad social que cada ciudadano debe tener no solo en tiempos de catástrofe, sino en forma permanente en orden a disminuir la pobreza ya sea mediante algún sacrificio monetario o con acciones que apunten a crear oportunidades que permitan romper el círculo vicioso en el que se encuentran las familias más vulnerables. Una persona de clase media también puede ser un filántropo.